DE NN A CUERPOS QUE RECUPERARON SU IDENTIDAD: EL TRABAJO DEL EAAF SOBRE 7 VÍCTIMAS CUYOS CASOS SE VENTILAN EN EL JUICIO

AUDIENCIA N° 6, 1 DE DICIEMBRE DE 2020. JUICIO “POZO” DE BANFIELD, “POZO” DE QUILMES Y “EL INFIERNO” DE AVELLANEDA 

Este martes 1 de diciembre, en la sexta jornada del debate oral y público, la investigadora del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), Sofía Egaña, explicó el largo proceso de identificación de los restos de 7 víctimas que comenzó en 1984 con las exhumaciones realizadas por bomberos y sepultureros -utilizando técnicas y herramientas inadecuadas, como maquinaria pesada- en los cementerios bonaerenses de Rafael Calzada, Lomas de Zamora, Isidro Casanova, San Martín y Villegas. Si bien las graves lesiones detectadas en los restos -en casi todos los casos, cráneo multifragmentado y pérdida de sustancia ósea- no permiten reconstruir si fueron ocasionadas durante sesiones de tortura o fusilamientos, sí se estableció que fueron padecidas en vida y que, de hecho, estuvieron vinculadas directa y estrechamente con la muerte de cada víctima.

Antes de la declaración testimonial de Sofía Egaña, el presidente del TOF 1 de La Plata, Ricardo Basílico, informó que se realizaría la indagatoria pendiente de uno de los imputados, el excoronel Eduardo Samuel De Lio, luego de que el tribunal resolviera, el último viernes, rechazar el pedido de la defensa para que De Lio no fuera juzgado. El motivo de aquella petición se refería a una presunta incapacidad sobreviniente por motivos de salud, algo similar a lo que ya había ensayado -sin éxito- otro de los imputados en este juicio, Ricardo Armando Fernández.

-¿Fecha y lugar de nacimiento?- preguntó Basílico, entre los datos básicos de rigor para la acreditación de identidad del imputado.

-En la Capital… – balbuceó De Lio.

-¿Su domicilio?

-Del Río al 2000…- respondió después de dudar varios segundos, y con un redondeo del número que apenas se aproxima al de su casa -Puede ser… no recuerdo bien… – dudó el imputado respecto a la cifra exacta que le aportó el presidente del tribunal.

La incómoda secuencia de preguntas básicas y respuestas demoradas e incorrectas sonó más a una partitura compartida con el imputado Ricardo Fernández -que cuando debió declarar ni siquiera podía confirmar su nombre- que a una original estrategia por parte de De Lio tendiente a lograr la finalización del proceso en su contra. Finalmente se negó a declarar por consejo de Ibañez, su abogado particular, y se retiró de la sala del Zoom.

Minutos después la antropóloga Sofía Egaña comenzó su declaración testimonial en esta sexta jornada del debate oral y público, completando la minuciosa explicación que otras dos investigadoras del EAAF habían brindado el martes pasado respecto al surgimiento y objetivos del prestigioso organismo, metodologías de trabajo y especialidades científicas que se complementan para la tarea de búsqueda e identificación de cuerpos y la restitución a sus familias, entre muchas de las tareas que aborda.

Específicamente, Egaña dio cuenta de las investigaciones y resultados obtenidos en torno a 7 de las víctimas cuyos casos se ventilan en este juicio -Mario Miguel Mercader, Miguel Ángel Soria, Liliana Ross de Rosetti, Norma Robert, Alicia Lisso, Héctor Alberto Pérez y José Rizzo- y sobre quienes la fiscalía había solicitado información respecto a lugares de hallazgo de los restos, lesiones óseas detectadas y fechas probables de muerte así como de la primera inhumación.

Los restos de estas 7 víctimas fueron exhumados en septiembre de 1984 junto a los de, al menos, 63 cuerpos más, de acuerdo a las conclusiones arribadas luego de la organización y reintegración de los huesos y análisis genéticos. Se trata de exhumaciones en 5 cementerios bonaerenses -Rafael Calzada, Lomas de Zamora, Isidro Casanova, San Martín y Villegas- ordenados por distintos juzgados federales.

“Aquella primera tarea fue realizada de manera inadecuada, con utilización de maquinaria pesada en los casos de fosas comunes, a cargo de bomberos o sepultureros, sin registros sistemáticos y con evidencias biológicas y no biológicas que resultaron mezcladas en 77 cajas y bolsas. Metodológicamente, habían sido tratados como un conjunto de restos mezclados, y en cada contenedor habían restos de más de un individuo, lo que dificultó mucho la tarea de identificación”, explicó.

El carácter científico de este tipo de exhumaciones sí se aplicó en un sector del Cementerio de Avellaneda utilizando metodología arqueológica, lo que permitió preservar las condiciones de depósito. Según detalló la antropóloga, este tipo de trabajos permitiría, por ejemplo, vincular el hallazgo de un proyectil con un conjunto de restos óseos en particular.

También permitiría revincular las secciones del cementerio con la información del libro de ingresos, lo que posibilita la reconstrucción del recorrido de los cuerpos: “Eso nos hubiera permitido saber, respecto a los 5 cementerios que nos ocupan, cuántos NN fueron ingresados en un día en particular, cuántas mujeres, cuántos hombres, posibles causas de muerte, datos fundamentales para la reconstrucción de la historia de un cuerpo”.

Respecto a los restos exhumados en 1984 en aquellos 5 cementerios bonaerenses, el primer destino fue la Asesoría Pericial de La Plata, que depende de la justicia bonaerense, y muchos años después, en 2006, serían remitidos al EAAF, organismo que logró hasta el momento la identificación de 49 personas -16 mujeres y 53 hombres- de al menos 70.

En este sentido, el EAAF evaluó el sexo, la edad aproximada, la evaluación de la mecánica de muerte y la fecha de entierro como NN en cada cementerio, como pasos previos a la identificación final de cada individuo, la cual se realiza con el cotejo del perfil genético de los restos y las bases de datos de ADN de familiares de personas desaparecidas.

Además de los estudios morfológicos y genéticos, los investigadores del EAAF recurren a las fuentes escritas como los libros de ingresos de los cementerios, los registros de la CONADEP, archivos periodísticos, entre otras. Una vez analizadas todas estas variables, los resultados son remitidos a la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de Buenos Aires para la registración oficial de la identidad del cuerpo.

De los restos de las 7 víctimas por las que fue citada a declarar Egaña, 4 fueron exhumados en 9 fosas comunes del Cementerio de San Martín: Miguel Ángel Soria, Liliana Ross de Rosetti, Norma Robert, Alicia Lisso. Respecto a Mario Miguel Mercader, José Rizzo y Héctor Alberto Pérez, sus restos fueron hallados en los cementerios de Rafael Calzada, Isidro Casanova y Lomas de Zamora, respectivamente. A continuación, los datos más relevantes sobre cada una de estas restituciones:

Héctor Alberto Pérez: nacido el 12 de febrero de 1956 en Capital Federal, y desaparecido desde el 29 de noviembre de 1976. Sus restos fueron identificados por el EAAF el 15 de julio de 2010. Se estimó su muerte entre los 20 y 26 años, con estatura estimada entre 159 y 172 cm, en base a tamaños de fémur y tibia. En cuanto a las circunstancias de la muerte, se describe un cráneo multifragmentado, con pérdida de masa ósea de al menos tres lesiones compatibles con impacto de arma de fuego, con trayectoria estimada de derecha a izquierda y de atrás hacia adelante.

Mario Miguel Mercader: desaparecido desde el 10 de febrero de 1977, secuestrado en la vía pública en la ciudad de La Plata. Falleció en un evento en el que también murieron un hombre y una mujer el 5 de abril de 1977. Se describe un cráneo multifragmentado con al menos dos impactos de proyectiles de arma de fuego que le ocasionaron la muerte.

José Rizzo: fue secuestrado el 17 noviembre de 1976 en su casa de La Tablada, y su cuerpo sin vida fue hallado a 15 cuadras de su domicilio el 31 de diciembre de ese mismo año. Su cuerpo fue ingresado como NN en el libro de ingresos del Cementerio Municipal de Villegas el mismo 31 de diciembre. Se describen lesiones en mandíbula con dos fracturas completas, y fractura completa en clavícula izquierda con perdida ósea. También lesiones en húmero izquierdo y en cúbito derecho, o sea, en ambos brazos. En cúbito derecho una lesión compatible con herida de impacto de proyectil de arma de fuego. También un impacto de proyectil en una vértebra, con un fragmento de bala, y fracturas en costillas.

Liliana Ross de Rosetti: desaparecida desde el 10 de diciembre de 1976, embarazada de 4 meses, fue asesinada el 30 de enero en Ciudadela junto a Gladys Porcel. Sus restos fueron inhumados el 2 de febrero de 1977. Cráneo multifragmentado con pérdida de sustancia ósea, con orificio en parietal izquierdo compatible con impacto de proyectil de arma de fuego del que se desprenden dos trazos de fractura.

Norma Robert: fue secuestrada y desaparecida el 16 de octubre de 1976, y falleció durante un operativo ocurrido el 2 de febrero de 1977 en Ciudadela, en el que también murieron Alicia Lisso, Héctor Federico Bachinni, Marta Taboada de Dillon y María Alonso. Se describe un cráneo multifragmentado con orificio de proyectil de arma de fuego.

Alicia Lisso: desaparecida desde el 28 de octubre de 1976. Falleció en Ciudadela el 2 de febrero de 1977. Fue ingresada el 14 de febrero de 1977 en sepultura del Cementerio de San Martín, de donde fue exhumada en 1984. En el cráneo se describe un desviamiento moderado del tabique nasal hacia la derecha y engrosamiento de la pared nasal izquierda, con fractura completa en la rama izquierda de la mandíbula.

Miguel Ángel Soria: desaparecido desde el 6 de junio de 1976, víctima de un secuestro en la vía pública en la ciudad de La Plata. Fue asesinado en operativo ocurrido en calle Falucho y Besares, de Ciudadela, junto a una mujer. Su cuerpo fue inhumado en el Cementerio de San Martín. Cráneo multifragmentado con pérdida de sustancia ósea, también con fractura en húmero derecho y en fémur derecho, así como en fémur izquierdo.

Con la declaración testimonial de Sofía Egaña culminó la jornada de este martes y, antes del cierre, el presidente del tribunal anunció que el próximo martes 8 de diciembre desde las 9:30 se realizará la exhibición del testimonio brindado en juicio por parte de la histórica luchadora por los derechos humanos y una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, fallecida el 20 de agosto de 2018.

Por otra parte, el TOF adelantó la novedad respecto a las jornadas del juicio en el mes de enero: serán dos y se realizarán los martes 5 y 12, como parte del compromiso asumido en audiencias preliminares en torno a la búsqueda de alternativas que no frenen el avance del debate oral.

*Con la cobertura de Sebastián Pellegrino.

Cómo citar este texto: Diario del juicio. (2-12-2020). “De NN a cuerpos que recuperaron su identidad: el trabajo del EAAF sobre 7 víctimas cuyos casos se ventilan en el juicio” . Recuperado de https://diariodeljuicioar.wordpress.com/2020/12/02/de-nn-a-cuerpos-que-recuperaron-su-identidad-el-trabajo-del-eaaf-sobre-7-victimas-cuyos-casos-se-ventilan-en-el-juicio/

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