Stella Maris Segado

“LA INTELIGENCIA HA SIDO EL NUDO DE LA REPRESIÓN”

AUDIENCIA N° 13, 2 DE FEBRERO DE 2021. JUICIO “POZO” DE BANFIELD, “POZO” DE QUILMES Y “EL INFIERNO” DE AVELLANEDA

Luego del breve receso de verano se retomaron las audiencias con la declaración de la especialista Stella Maris Segado como testigo de contexto.

Este martes la jornada comenzó puntual, en las cuadrículas de la pantalla se veían los rostros de los jueces, fiscales, querellas y defensas, aunque por permiso del Juez Basílico los acusados pudieron mantener la cámara apagada. Luego de una detallada mención a la trayectoria de Stella Maris Segado, quien fue directora de la Dirección Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa y es especialista en el trabajo con archivos sobre la última represión, se dio inicio a su exposición basada en distintos documentos oficiales hallados en sus investigaciones. La misma tuvo dos objetivos: dar cuenta de cómo el ciclo de inteligencia formó parte de la estructura del  Ejército y las características que tuvo el Sistema Nacional de Inteligencia (SNI), es decir, su conformación y su funcionamiento.

Según Segado, el Sistema Nacional de Inteligencia (SNI) se trató de una compleja red de un conjunto de organismos de inteligencia tanto nacionales como provinciales, cuyo objetivo era dotar de información estratégica a la Central Nacional de Inteligencia (CNI). El SNI estuvo conformado por: CNI-SIDE, las Jefaturas de Inteligencia de las FFAA y las fuerzas que en aquel momento eran dependientes, la Superintendencia de Seguridad Federal, las policías provinciales y el Servicio Penitenciario Federal. 

El ciclo de inteligencia se compuso por distintas fases tales como “planificación”, “reunión de información”, “procesamiento”, “interpretación o elaboración de inteligencia” y “difusión”. Entre los datos requeridos se pedía especial atención a Montoneros, obreros y estudiantes y posibles apoyos en el exterior. Esta información era recolectada a partir de fuentes públicas como periódicos, radios o demás publicaciones y fuentes secretas a partir de infiltrados, colaboradores, infidentes, escuchas e interrogatorios. Dentro de este ciclo también se abordaron las prácticas de contrainteligencia, que tuvo que ver con acciones psicológicas dirigidas a la sociedad general como forma de intentar construir sentidos y consensos sobre la lucha contra la subversión. 

Con sumo detalle Segado explicó las distintas fases que tuvo esta dimensión del accionar represivo durante la última dictadura y especificó las particularidades de ese entramado en territorio bonaerense. Puntualmente sobre la zona en que estuvieron emplazados los ex centros clandestinos de detención del Pozo de Quilmes, Banfield y el Infierno, se evidenció el rol que tuvo el Batallón de Inteligencia 601 dentro de la estructura represiva.

Luego de un cuarto intermedio se iniciaron las preguntas. El Fiscal Juan Martín Nogueira quiso saber si este ordenamiento fue algo generalizado en el país, a lo que Segado respondió que “el  sistema de inteligencia es un sistema único para todo el país y la organización y funcionamiento es el de las fuerzas también, por lo tanto la organización siempre se replica hacia abajo (…) en un territorio que es el nacional”. El fiscal preguntó a la testigo sobre la importancia de estas acciones dentro del plan represivo, por lo que Segado sostuvo que “la inteligencia ha sido el nudo de la represión. Sin inteligencia jamás se habría tenido ese nivel de represión, al igual que operaciones, ambas van de la mano. Quiero agregar que mi entender hay un nivel de igualdad de responsabilidades entre quién planifica, quien ejecuta, quién da la logística, porque nada podría hacerse si no está la otra parte, es necesario y a la vez inviable” y agregó que en los grupos operativos participaban todos juntos personal de la policía, de la SIDE y de las otras dependencias mencionadas.

En representación de la Querella de Abuelas de Plaza de Mayo, el abogado Emanuel Lovelli, preguntó sobre los vínculos con el sistema de inteligencia Uruguayo, y Segado aclaró que estas relaciones se dieron en el marco del Plan Cóndor y puntualizó que la SIDE y las Fuerzas Armadas tenían delegados en las embajadas de todos los países. En este punto, el juez Ricardo Basílico, le mencionó dos apellidos, Gavazzo y Cordero, a los que la testigo identificó como oficiales, el primero de la Armada Uruguaya y el segundo posiblemente del Ejército, y señaló que ambos han sido mencionados en testimonios en relación al intercambio de prisioneros entre países. Mientras que la Abogada Querellante Florencia Tittarelli solicitó detalles sobre el conocimiento que se tiene sobre  los archivos del Batallón de Inteligencia y de los Destacamentos. En este sentido, Segado explicó que en ambos casos se encontraron documentos en los archivos de inteligencia de la Prefectura Naval y de la DIPPBA, hoy en guarda de la Comisión Provincial por la Memoria. Y que un grupo de documentación que estaba en el Ministerio de Defensa quedó destruida en los años noventa a raíz de un incendio. 

Pedro Griffo, abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación, le preguntó sobre el  período en que había  funcionado este Sistema Nacional de Inteligencia, por lo que la especialista le respondió que este ordenamiento fue creado por ley en el año 1966 y  se extendió hasta el 1984, con el advenimiento de la democracia.  Ya que recién a partir de 1984 hubo por primera vez un Secretario de Inteligencia civil y un Jefe de la CNI que era civil, y brindó varios ejemplos. Aunque también señala que en el año 1979 hubo un cambio de estrategia en la inteligencia militar.

Finalmente el juez Esteban Carlos Rodríguez Eggers pidió información puntualmente respecto al Acta Acuerdo entre Suárez Mason y Camps en torno al funcionamiento de las Zonas de Defensa 1 y 4 y la posibilidad que ella haya generado la instalación de una sección permanente del Batallón 601 en la jurisdicción de la segunda de ellas. Al respecto la testigo señaló que la zona 4 no tuvo un Destacamento de Inteligencia hasta el año 1978, con lo cual debería haber tenido un equipo especial de inteligencia que dependía de la Jefatura II y la colaboración permanente del Batallón 601. Por último el juez indagó en relación al funcionamiento del doble canal (Técnico y de Comando) que caracterizó la dinámica de las unidades de inteligencia y en relación  a la implementación de la Orden 9/77, preguntando entonces  si era probable que existiera un canal directo entre el Destacamento de Inteligencia 101 y el 201 o si el contacto entre ellos se encontraba mediado por el Batallón de Inteligencia 601. Segado explicó que debido al orden jerárquico que poseía toda esta estructura, las órdenes por canal de comando tienen que “subir”, aunque también existieron otras dinámicas del flujo de estas acciones de inteligencia: algunas que desde las bases de la estructura solicitaban investigación, otras más horizontales donde la información se brindó más libremente, y otras que por una cuestión de contrainformación cada destacamento no brindaba toda la investigación para no mostrar  la localización de sus acciones de pesquisa. Por último, el juez le preguntó si la Directiva 604/79 replicó la Orden Operativa 9/77 o si aquella fue una continuación de la segunda, a lo que la testigo respondió que inicialmente que toda documentación replica una parte de las órdenes y directivas anteriores, ya sea como fuente o para dar cuenta de la continuidad de su vigencia. Finalmente el juez quiso saber cómo funcionaba el mecanismo de recolección de información para que verdaderamente fuera un circuito fluido, en este sentido Segado explicó que este circuito funcionaba las 24 horas, los 7 días de la semana y constaba de un canal de comunicación de quién llamaba a quién para que esas órdenes tuvieran un breve retraso, de hecho, Segado señaló que en la Orden de Operaciones constaban hasta los números de teléfonos de cómo era todo el canal de comunicación, por lo que era bastante ágil.  

Al finalizar este minucioso testimonio se pasó a un cuarto intermedio hasta el  próximo martes 9 de febrero, a las 9:30. Jornada en la que está citada como testigo de  contexto Stella Calloni, convocada por la querella de Justicia Ya.

*Con la cobertura realizada por: Florencia Larralde Armas.

Cómo citar este texto: Diario del juicio. 2 de febrero de 2021. “LA INTELIGENCIA HA SIDO EL NUDO DE LA REPRESIÓN”. Recuperado de https://diariodeljuicioar.wordpress.com/2021/02/08/la-inteligencia-ha-sido-el-nudo-de-la-represion/