Ramón Camps

El Circuito Camps y los CCD

El Terrorismo de Estado llevó adelante un plan sistemático de persecución, apropiación, desaparición y exterminio de miles de personas en forma ilegal e inhumana. Para ello configuró un sistema represivo que montó y puso en funcionamiento alrededor de 800 Centros Clandestinos de Detención (CCD), identificados hasta el momento,  distribuidos en todo el país y más de 250 en la provincia de Buenos Aires.

Dentro de la provincia de Buenos Aires funcionaron varios circuitos represivos, uno de ellos es conocido como «Circuito Camps”, nombrado así porque dependía del Jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Coronel Ramón Camps. La denominación de circuito se debe a que las víctimas eran trasladadas varias veces de un CCD a otro del mismo circuito sin seguir un patrón común necesariamente. Lo mismo sucedía con varios represores que fueron vistos en más de un CCD.

Este circuito represivo estaba conformado por 28 Centros Clandestinos de Detención distribuido en 9 partidos del conurbano y La Plata, entre ellos el “Pozo de Banfield” en Lomas de Zamora, “Pozo de Quilmes” y “Puesto Vasco” en Quilmes, La Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda  o “El Infierno», COT I Martínez en San Isidro, Brigada de Investigaciones de San Justo y “el Sheraton” o comisaría de Villa insuperable en La Matanza, Brigada de Investigaciones de La Plata, “La Cacha”, Destacamento de Arana y Pozo de Arana o “estancia La Armonía” en La Plata y comisaría 8va. de La Plata, entre otros.

Los intercambios de detenidos y detenidas a otros lugares de reclusión fuera del circuito también han quedado comprobados, dejando de manifiesto la coordinación de las distintas zonas represivas.

Pozo de Banfield

Entre los años 1974 y 1978 funcionó el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio Pozo de Banfield. Estaba ubicado en las calles Siciliano y Vernet de Banfield, partido de Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires. Durante ese periodo el lugar fue también utilizado como maternidad clandestina. Allí estuvieron detenidas ilegalmente alrededor de 350 personas, de acuerdo a los datos aportados por ex detenidas/os, familiares, organismos de derechos humanos. 

El llamado Pozo de Banfield formó parte de la cadena de mando que funcionó dentro del Comando de zona I, a cargo del Primer Cuerpo de Ejército; operó en la subzona 11, a cargo de la Brigada de Infantería Mecanizada X, con asiento en la ciudad de La Plata; perteneció al área 112 con jefatura en el Regimiento de Infantería Mecanizada Nº3 (La Tablada). 

Este CCDTyE funcionó, inicialmente en la sede de la División Delitos Contra la Propiedad y de la División Seguridad Personal. Ambas dependencias pertenecían a la Dirección de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. En enero de 1977 comenzaron a funcionar en el edificio las Direcciones de Investigaciones, Seguridad e Inteligencia del área metropolitana de la policía de la provincia de Buenos Aires.

Durante el funcionamiento como centro de detención ilegal se tiene registro que al menos 30 mujeres embarazadas estuvieron secuestras clandestinamente aquí. Entre septiembre de 1976 y diciembre de 1977, funcionó una maternidad clandestina donde nacieron al menos 8 bebés, de los cuales 5 restituyeron su identidad.

Según los datos de Madres y Familiares de Uruguayos detenidos- desaparecidos y las investigaciones realizadas hasta el momento, se pudo determinar que en este CCD fueron alojados ilegalmente al menos 24 personas de nacionalidad uruguaya en el marco del “Plan Cóndor”. También fueron vistos represores pertenecientes al Ejército uruguayos e integrantes del Organismo de Coordinación de Operaciones Antisubversivas (OCOA). 

A fines de 1978 el lugar dejó de funcionar como centro clandestino de detención y siguió siendo utilizado para el alojamiento de detenidos “legales” hasta mediados de los 90. El edificio continuó perteneciendo a la Policía Provincial hasta el momento de su desafectación.

El 30 de agosto de 2006 el decreto 2.204/06 desafectó el uso del inmueble y pasó a depender de la Secretaría de Derechos Humanos para el funcionamiento de un “Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos”.  En septiembre de 2015 se firmó el convenio entre la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, su par Nacional y el Municipio de Lomas de Zamora para la creación de una Comisión Interjurisdiccional. 

En el transcurso del año 2017, se realizó una obra de puesta en valor de un sector del edificio para el funcionamiento del espacio para la memoria y, posteriormente, se abrieron las puertas al público para hacer recorridas.

En el Espacio para la Memoria ex Centre Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio Pozo de Banfield actualmente se realizan recorridas guiadas por algunos sectores del edificio. Además, todos los años, llevan adelante actividades culturales para la comunidad, en distintas fechas como el aniversario del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, y el hecho conocido como “La noche de los lápices”, cada 16 de septiembre. También en el lugar se desarrollan tareas de investigación y conservación.

Pozo de Quilmes

El centro clandestino de detención Pozo de Quilmes operó entre los años 1974 y 1979 en las calles Garibaldi y Allison Bell de la localidad de Quilmes. Allí funcionaba, la Brigada de Investigaciones de Quilmes. En otros periodos se instalaron la Brigada Femenina y la Delegación Departamental de Investigaciones, todas dependencias pertenecientes a la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El centro clandestino fue conocido también con el nombre de “Chupadero Malvinas” y “Omega”. Estuvo bajo la órbita militar del Comando Zona I, Sub-zona 11, Área 111 y fue parte del circuito represivo conocido como “Circuito Camps”.

Según la información disponible a través de testimonios e investigaciones recientes alrededor de 260 víctimas estuvieron detenidas allí en forma ilegal. Entre ellas hubo niñes, mujeres embarazadas y ciudadanos extranjeros. Por los datos que se tienen hasta el momento al menos 30 personas de nacionalidad uruguaya fueron alojadas ilegalmente en este CCD, en el marco del “Plan Cóndor”.  

Después de la dictadura y hasta 2020 el lugar siguió siendo una dependencia de la policía en la que se recluía a detenidos legales. Hacia principios de 2016 el Colectivo Quilmes, Memoria, Verdad y Justicia, integrado por organizaciones sociales, sindicales, organismos de derechos humanos, familiares de desaparecidos y ex detenidos, impulsó la propuesta para convertir al Pozo de Quilmes en un espacio de memoria. Ese mismo año se sancionó una ley que convirtió el lugar en el Sitio para la Memoria, Defensa y Promoción de los Derechos Humanos -Ex Centro Clandestino de Detención Pozo de Quilmes, y se conformó el Consejo del Sitio del cual forman parte la Comisión Provincial por la Memoria, el Colectivo Quilmes Memoria Verdad y justicia, las secretarías de derechos humanos de la provincia de Buenos Aires y del municipio de Quilmes.

El lugar cuenta con dos edificaciones contiguas. En una de ellas se encontraban los calabozos, los cuales fueron desafectados en 2017. En 2019 fue desafectado en su totalidad.

El Sitio para la Memoria realiza recorrida pedagógicas y cuenta con equipos de trabajo que desarrollan tareas de investigación de la historia del lugar y el abordaje de la violación de los Derechos Humanos en el presente. Cada 24 de marzo, -para el aniversario del golpe de Estado de 1976-,  y 16 de septiembre –fecha en que se recuerda a las víctimas de los hechos conocidos como la Noche de los lápices- se proponen actividades para las escuelas y organizaciones juveniles y la comunidad en general.

El Infierno

En el centro de la ciudad de Avellaneda, a dos cuadras de la avenida Mitre, el terrorismo de Estado instaló uno de sus más siniestros aparatos represivos: un Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio al que los victimarios denominaron El Infierno. Se trataba de la sede de la Brigada de Investigaciones de Lanús (BIL), situada en la calle 12 de Octubre 234, entre Zeballos y Estrada, del Partido de Avellaneda, una dependencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires cuyos Jefes durante la dictadura militar iniciada el 24 de marzo fueron los comisarios mayores, Ramón Camps y Ovidio Riccheri. La BIL estaba a cargo de la Dirección General de Investigaciones de la bonaerense que dirigía el comisario general Miguel Etchecolatz, condenado a reclusión perpetua por los crímenes cometidos en aquella función. En la pirámide de este aparato represivo estaba el General de División Guillermo Suarez Mason, quien estaba al frente del Primer Cuerpo del Ejército.

Fuente: Vecinos del Pozo de Banfield, una producción del Inst. Emilio Lamarca, Lomas de Zamora. Programa Jóvenes y Memoria, coordinado por la Comisión Provincial de la Memoria, Equipo de Investigación del sitio para la memoria, defensa y promoción de los DDHH ex CCD Pozo de Quilmes.