El Infierno

En el centro de la ciudad de Avellaneda, a dos cuadras de la avenida Mitre, el terrorismo de Estado instaló uno de sus más siniestros aparatos represivos: un Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio al que los victimarios denominaron El Infierno. Se trataba de la sede de la Brigada de Investigaciones de Lanús (BIL), situada en la calle 12 de Octubre 234, entre Zeballos y Estrada, del Partido de Avellaneda, una dependencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires cuyos Jefes durante la dictadura militar iniciada el 24 de marzo fueron los comisarios mayores, Ramón Camps y Ovidio Riccheri. La BIL estaba a cargo de la Dirección General de Investigaciones de la bonaerense que dirigía el comisario general Miguel Etchecolatz, condenado a reclusión perpetua por los crímenes cometidos en aquella función. En la pirámide de este aparato represivo estaba el General de División Guillermo Suarez Mason, quien estaba al frente del Primer Cuerpo del Ejército.

Fuente: Laboratorio de Medios de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).